
Cantatas de mi mochila
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Sinopsis
Cuando Rafael García Serrano murió el 12 de octubre de 1988 estaba trabajando en este libro. Lo dejó sin terminar, como incompleto se le quedó seguramente el afán que alentó su vida entera. Había escrito muchos libros: *Eugenio o proclamación de la primavera*, *La fiel infantería*, *Plaza del Castillo*, *Diccionario para un macuto*, *Cuando los dioses nacían en Extremadura*, *Frente Norte*, *Las vacas de Olite*... Su último título fue, curiosamente, *La gran esperanza...* Y había dejado miles de artículos en numerosos periódicos y revistas. Deleitaba su manera de escribir sobre la guerra pasada —nuestra compleja guerra— y sobre la paz —nuestra difícil paz—, siempre con España, su gran amor, al fondo. Decía las ideas con palabras frescas, recién cogidas de los cauces del hablar cotidiano, llamaba a las cosas por su nombre de acuerdo con un repertorio de convicciones que mantuvo a cuerpo limpio como un reducto a prueba de veleidades, y escribía con notable galanura una «prosa admirable». Otra cuestión es que se recuerdo y su obra hayan sido orillados a impulso de los desmanes que imponen los bandazos. Dejó *Cantatas de mi mochila* sin concluir, pero la familia del escritor dio su consentimiento para que la obra saliera a la luz ordenando el material acopiado según el esquema que él mismo dispuso. Canciones de los Tercios viejos y de «la carlistada», y coplas, himnos, jotas y «carrasclases» que se hicieron famosos en los años duros y heroicos de la guerra española de 1936, desfilan por las páginas de este libro, siempre con la glosa certera de Rafael García Serrano. Libro que se completa con un conjunto de artículos periodísticos en los que el autor vierte sus recuerdos de y sobre personas, lugares y circunstancias de aquel período. Y no para remover nostalgias estériles, sino para remozar virtudes esenciales —por ejemplo, la lealtad y el valor— de las que tan menesteroso anda el presente. Y porque, como decía este «español navarrísimo», solamente el hablar o escribir hoy en España o sobre España es ya una gran esperanza.
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